ENVASADO Y ETIQUETADO. (Nutrición)

El objetivo de los envases y etiquetas es mantener el alimento en perfectas condiciones higiénicas e informar sobre sus ingredientes y fechas de fabricación y caducidad. Ambos son esenciales para la seguridad alimentaria.

Envasado.

El envasado de los alimentos originalmente se desarrolló como un modo de guardar y transportar los cereales, frutas y verduras en recipientes adecuados hasta el lugar donde se acumulaban o se procesaban. Este envasado rudimentario cumplía además otras funciones, como la de proteger los alimentos de animales e insectos y también de microorganismos. Actualmente el concepto de envasado ha evolucionado debido a la necesidad de conservar los alimentos, tanto frescos como manipulados, en unas condiciones óptimas.

Objetivos del envasado.

  • Evitar la oxidación. Muchos alimentos ricos en vitaminas, pero sobre todo los que contienen grasas monoinsaturadas o poliinsaturadas, son muy sensibles al oxígeno, el cual hace que algunas vitaminas pierdan su actividad y que los aceites se enrancien. Para evitar este deterioro los alimentos tienen que ser envasados herméticamente en recipientes de vidrio o de plásticos especiales a fin de impedir la entrada de oxígeno.
  • Prevenir contaminaciones. Puesto que los insectos, bacterias y hongos son los principales responsables de que un alimento deje de ser consumible, se debe evitar que contaminen el alimento poniéndoles una barrera. Esto se consigue mediante el envasado. Los envases para proteger los alimentos de este tipo de contaminación son de plástico, papel o vidrio. Otro tipo de envase muy utilizado es el tetrabrik.
  • Impermeabilizar. Para alargar la conservación de un alimento hay que evitar tanto que se humedezca como que se reseque. Para conseguir la impermeabilización se utilizan envases de vidrio y plástico, que evitan que alimentos como galletas, cereales o harinas se humedezcan y que los pasteles, magdalenas u otros productos de bollería se resequen.
  • Transportar. Más que ningún otro alimento, el agua, la leche, los zumos o los aceites no podrían llegar a los consumidores sin un envase adecuado. Dependiendo del tipo de líquido que se quiera transportar, se utilizan envases de vidrio, plástico o tetrabrik, que no sólo garantizan el transporte y la distribución de la bebida, sino que ésta llegue en las mejore condiciones sanitarias y nutricionales al consumidor.
  • Compartimentación. Cada vez más alimentos se distribuyen en cantidades estandarizadas. Un ejemplo es el azúcar o la leche, que se venden por kilos o litros. Para conseguir estos pesos y volúmenes es necesario el envasado previo de los alimentos.

Etiquetaje.

La etiqueta, leyenda, eslóganes, fotos y dibujos que ocupan el exterior de un envase no sólo tienen que informar sobre el tipo de alimento que hay en el interior, sino también sobre su fecha de fabricación y caducidad, su origen, su peso y lo que es más importante, sus ingredientes y valores nutricionales.

Cómo interpretar una etiqueta.

Las etiquetas de los productos alimentarios deben dar la siguiente información:

  • El nombre del producto que contiene el envase.
  • La lista completa de los ingredientes en orden decreciente. Por ejemplo, en un chocolate, se puede ver si tiene más cacao o azúcar, por el orden en que están referenciados ambos ingredientes, en el caso de que no lleve expresada la cantidad en tanto por ciento.
  • El porcentaje de alcohol, si contiene más de un 1,2 % de su composición.
  • La fecha de duración mínima o fecha de caducidad. Un dato muy importante sobre todo para los productos frescos como el yogur o la leche.
  • El número de lote y fecha de fabricación (de esta forma si hay reclamaciones el fabricante sabe a qué partida corresponde el producto y puede retirar del mercado el resto de la partida).
  • El peso neto o la cantidad neta en peso o volumen.
  • Las condiciones de obtención y de tratamiento del alimento, y si contiene ingredientes de origen transgénico o irradiados.
  • La forma de conservación (en la nevera, el congelador, un sitio fresco, etc.).
  • El país de origen, cuando el producto haya sido elaborado fuera de la Unión Europea.

Gamas.

La falta de tiempo actual de los consumidores, ha llevado a la industria alimentaria al desarrollo de una serie de gamas de productos, desde los que requieren más limpieza hasta los que están a punto para su consumo. Así las gamas actuales que se pueden encontrar en los mercados y grandes superficies son:

  • Primera gama. Son los alimentos frescos en bruto que requieren limpieza y troceado y presentan un mínimo envasado.
  • Segunda gama. Son los productos en conserva y semiconserva, que apenas requieren manipulación por parte del consumidor, suelen estar envasados en latas, tarros o tetrabrik.
  • Tercera gama. Son los productos congelados y ultracongelados, que precisan un mínimo de manipulación posterior y suelen envasarse en bolsas especiales.
  • Cuarta gama. Las frutas y verduras limpias y troceadas, conservadas al vacío o en atmósfera modificada, preparadas ya para el consumo sin necesidad de ninguna otra manipulación, suelen envasarse en bolsas de materiales especiales.
  • Quinta gama. Son las verduras, frutas u otros productos, semicocinados y preparados para el consumo y envasados al vacío o pasteurizados. Algunos de estos productos son las salsas y las hortalizas cocinadas o deshidratadas, que se envasan normalmente en bolsas, tarros o tetrabrik.

Etiquetados especiales.

Ciertos alimentos incluyen en sus etiquetas datos adicionales como la composición en nutrientes, o el dato contrario, la ausencia o poca concentración de un determinado ingrediente, como ocurre por ejemplo con los productos que presentan un 0% de grasa o los bajos en colesterol.

Visibles.

Las etiquetas de los productos alimentarios tienen que estar situadas en un lugar visible del envase y no deben inducir a error al consumidor. Por ello los datos de composición, origen y obtención han de ser claros y nunca indicar propiedades terapéuticas.

Atmósferas modificadas.

Una de las últimas innovaciones son los alimentos envasados en atmósferas modificadas. Este sistema consiste en introducir un aire inerte en el momento de envasar el alimento, normalmente rico en nitrógeno u ozono, que ayuda a conservar el alimento, ya que al carecer éste de oxígeno se reduce la oxidación de los componentes del alimento. Este tipo de envasado se utiliza con las patatas fritas o ensaladas troceadas, que se han de envasar con el mínimo de oxígeno, pero que debido a su fragilidad no se pueden envasar al vacío.

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